Altuve en busca de otro récord… ¿Lo logrará?

Cuando termine la actual postemporada del béisbol de las Mayores, casi seguro un nombre conocido estará en boca de muchos: José Altuve.

Ya se ha hablado mucho acerca del muchacho nacido en Maracay, Venezuela, hace 27 años, curiosamente, el mismo número que porta en su uniforme. “Tuve” fue titular de todas las noticias beisboleras en el mismo primer juego de la Serie Divisional de la Liga Americana, cuando disparó tres jonrones ante Boston y fue la bujía inspiradora de los Astros en la primera victoria del club en la postemporada del 2017.

Altuve es un hombre a quien le gusta romper récords. Lo sabemos. Pero existe una estadística antiquísima que José podría romper en las exigentes jornadas que faltan. Se trata del promedio de bateo combinado entre la campaña regular y la postemporada, una hazaña bien difícil de lograr, si tomamos en cuenta que data de 1894. El dueño de tal listado es Hugh Duffy, un jardinero nacido en Cranston, en el norteño estado de Rhode Island en 1866 y Salón de la Fama en 1945. ¿Lo curioso? Su estatura era de sólo 5 pies y 7 pulgadas, bastante cercanos a los 5 pies y 6 pulgadas del orgullo venezolano.

Pues bien. Ese año Duffy acumuló en ambas instancias combinadas un promedio ofensivo de 440, producto de 237 imparables en 539 apariciones al plato. Como dato adicional diremos que en el listado de los primeros 50 de todos los tiempos, sólo tres lo han logrado después de 1950: el incansable panameño Rod Carew en 1977 con 388; George Brett en 1980 con 390; y Tony Gwynn en 1994 con 394 de promedio ofensivo. Todos, miembros del Salón de la Fama de Cooperstown.

“El Pequeño Gigante” sumó 204 hits en 590 turnos al bate, durante la campaña de 2017 para llevarse la corona de bateo de la Liga Americana con .346. Al momento de redactar esta nota y tomando en cuenta su actuación en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana ante los Medias Rojas de Boston, tiene .700 de promedio ofensivo.Al combinar este desempeño tenemos nada menos que… ¡.523!

¿Que es difícil mantenerse en óptima forma ante varios de los mejores lanzadores de todas las Grandes Ligas? Definitivamente. Pero Altuve nos ha demostrado que trabajando duro se pueden cumplir las metas que nos propongamos y que en el béisbol no hay nada escrito. Esperemos.